El supremo rectifica y obliga a los clientes a pagar el ITP de las hipotecas

Después de dieciséis horas de intensas deliberaciones y por un ajustado margen de quince votos contra trece, los veintiocho magistrados del pleno de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo han tomado la decisión de anular la reciente sentencia, del 16 de octubre pasado, que dictaba que el impuesto sobre actos jurídicos documentados (AJD) en las hipotecas debían pagarlo las entidades financieras y no los clientes.

Continuarán siendo los clientes los que abonarán el citado tributo, ya que no hay posibilidad de nuevos cambios. La revisión y aclaración de dicha sentencia era necesaria por la confusión que generaba su aplicación en mercado el hipotecario. No obstante, las entidades financieras ya daban por asumido que iba a consolidarse el cambio, aunque esperaban que no fuera retroactivo.

Era general la creencia de que el pleno del Supremo se centraría en acotar la retroactividad del impuesto sobre actos jurídicos documentados en las hipotecas hasta el máximo de los últimos cuatro años, en virtud de la legislación fiscal vigente. Ello habría supuesto un coste para la banca de entre 3.000 y 5.000 millones. Otra opción habría sido mantener la sentencia para las nuevas hipotecas que se firmaran a partir de ahora. Pero nadie había previsto su anulación.

Así pues, el Supremo pues continúa respaldando –al igual que sucede en el resto de Europa– que el pago de los impuestos de las hipotecas corresponde a los prestatarios.