El Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado establece un nuevo valor de referencia del mercado inmobiliario

¿Será un mecanismo que termine incrementando los valores catastrales?

El Real Decreto 1020/1993 determina que el valor catastral no puede superar el 50% del valor de mercado. Actualmente es el coeficiente que se utiliza en el mercado inmobiliario.

El establecimiento de un nuevo valor de referencia de mercado obviamente puede implicar una alteración práctica de esta relación entre valores de mercado y valor fiscal a efectos del catastro.

¿Cuál es la urgencia de legislar sobre el valor de referencia de mercado, cuando hay una normativa vigente que es clara sobre la relación entre el valor de mercado y el valor catastral? Porque por vía de la disposición final decimoctava del Proyecto de Ley de Presupuestos del Estado se quiere tomar un atajo, provocando además una fuerte inseguridad jurídica sobre el resultado.

Debemos tener presente que, para su determinación e incorporación a la ponencia de valores, cuando se hace una revisión catastral siempre se han tenido que hacer estudios de mercado.

De ahí que esta modificación puede constituir un peligro, dado que no se podrán evaluar los resultados hasta que se publiquen, cuando toque, los informes anuales del mercado inmobiliario y también se conozcan las ignoradas fuentes de información de las que habla la ley para contrastar con los precios comunicados por los notarios.

Por otra parte, no podemos olvidar que los ayuntamientos, a partir del quinto año de realizada la revisión catastral de su municipio, pueden y suelen pedir la actualización de estos valores si entienden que se han incrementado los valores de mercado respecto de aquellos vigentes en el momento que se hizo la revisión catastral. Anualmente la Ley de Presupuestos Generales del Estado publica los coeficientes aplicables para hacer estas actualizaciones.

Por otro lado, son habituales las revisiones que afectan a determinadas fincas, y que incorporan alteraciones respecto de los datos existentes y terminan incrementando el valor catastral de estas fincas en concreto.

Los incrementos de los valores catastrales no sólo tienen una repercusión sobre la cuota a liquidar del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Debemos tener presente que el valor catastral de los inmuebles tiene una gran trascendencia económica, porque sirve para determinar gran parte de las figuras impositivas que gravan la propiedad y el patrimonio. Afecta:

  • El Impuesto sobre bienes inmuebles (IBI)
  • El Impuesto sobre el incremento de valor de los terrenos de naturaleza urbana (Plusvalía municipal)
  • El Impuesto sobre sucesiones y donaciones
  • El Impuesto sobre actividades económicas (IAE)
  • El Impuesto sobre el patrimonio
  • El Impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) en la atribución de las rentas del capital inmobiliario
  • El Impuesto sobre transmisiones patrimoniales (ITP) a efectos de comprobación de valores