Las comunidades de propietarios no pueden prohibir las viviendas turísticas con permiso

El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, ha dictado sentencia en la que permite a las comunidades de propietarios, por vía de modificación de los estatutos de la comunidad, la prohibición de los pisos turísticos, eso sí, sin efectos retroactivos.

El caso se inicia en el año 2014 cuando la propietaria del piso presentó demanda en los Juzgados de Primera Instancia de Barcelona contra los acuerdos aprobados en la junta por los que se modificaban los estatutos de la comunidad prohibiendo el uso turístico de las viviendas en la misma. Este acuerdo se adoptó una vez que la demandante había tramitado los permisos administrativos correspondientes e informó al administrador.

La sentencia del Juzgado de Primera Instancia de Barcelona, así como la posterior sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona, fallaron en contra de los intereses de la demandante, bajo el fundamento de que el acuerdo había sido adoptado conforme a ley y que el acuerdo afectaba a todos los copropietarios.

Finalmente, la demandante planteó recurso de casación ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, basando el recurso en que ambas sentencias no valoraban que la adopción del acuerdo por la junta de propietarios fue tomado una vez que la propietaria ya tenía los permisos correspondientes y que ésta hubiese manifestado al administrador su voluntad de destinar la vivienda a uso turístico.

El fallo del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya indica que el acuerdo alcanzado por la Junta de propietarios es válido, ya que ha sido adoptado de conformidad a ley y reuniendo los quórums necesarios. Sin embargo, el propio Tribunal expresa que la prohibición no puede tener efectos retroactivos sobre aquellos copropietarios que adquirieron los pisos y locales sin que constase la limitación de uso inscrita en el Registro de la Propiedad y, en el caso que nos ocupa, cuando aquel propietario ya había obtenido la correspondiente licencia de actividad.